(DEMO) Diabético, amputado, en silla de ruedas, Jesús se pone de ejemplo: “Ya no coman chatarra, como yo”

En el 2000, a Jesús Carreón, de origen yaqui, le detectaron diabetes mellitus tipo 2. Actualmente vive postrado en una silla de rueda: le amputaron sus dos miembros inferiores a consecuencia de la enfermedad no transmisible.

La historia de Jesús es la segunda entrega de una serie de siete testimonios sobre la diabetes y las complicaciones físicas, emocionales, económicas y sociales que acarrea, publicada semanalmente por SinEmbargo. Las entrevistas fueron recogidas por la organización El Poder del Consumidor (EPC) para el proyecto “Voces de la diabetes: el drama de una epidemia nacional”.

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Hermosillo, Sonora, 15 de septiembre (SinEmbargo/El Poder del Consumidor).– “Las amputaciones son muy difíciles y duelen mucho, es un dolor inmenso que te agarra, tan inmenso que tú pides a gritos que te corten la pierna”, cuenta Jesús Carreón, de 65 años de edad, diagnosticado con hipertensión y diabetes mellitus tipo 2 hace 18 años.

Hoy, el hombre de origen yaqui está postrado a una silla de ruedas: perdió sus dos miembros inferiores a consecuencia de la diabetes y se vio obligado a dejar de trabajar en albañilería y jardinería. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo es una de las consecuencias más frecuentes de la diabetes e incrementan el riesgo de úlceras de los pies, infección y, en última instancia, amputación.

El pie diabético se presenta en el 15 y hasta el 25 por ciento de los pacientes con diabetes mellitus, o sea, seis personas con la enfermedad presentan una úlcera a lo largo de su vida y primordialmente surge por el inadecuado control glucémico, indica un estudio publicado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en 2016.

Jesús acepta que tras recibir el diagnóstico conservó sus hábitos alimenticios poco saludables: “Yo seguía comiendo normal, las cosas que me hacían daño”, recuerda. Sin embargo, actualmente come alimentos frescos y se hidrata con agua natural.

La diabetes puede ocasionar amputación de miembros inferiores

Jesús Carreón perdió sus dos miembros inferiores a consecuencia de la diabetes y se vio obligado a dejar de trabajar. Foto: César Rincón Jiménez, Cacto Producciones.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2016, más del 40 por ciento de adultos mexicanos consume botanas, dulces y postres; además, el 83 por ciento toma regularmente bebidas azucaradas no lácteas.

El número de amputaciones en México ascendió a 5.5 por ciento entre los diabéticos, según la misma Encuesta, en comparación con los datos arrojados en 2012.

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Como 2.7 millones de personas con diabetes, Jesús se atiende en una de las Unidades de Medicina Familiar del IMSS, en donde recibe tratamiento con base en insulina. Sube a su automóvil de los años 90 y maneja con ayuda de un bastón hasta llegar a su clínica familiar donde, afirma, la atención es deficiente. La segunda amputación, por ejemplo, pudo evitarse, dice el sonorense.

Él obtiene una pensión de 2 mil 600 pesos mensuales que apenas alcanza para pagar servicios de luz, agua y teléfono en su casa. Enriqueta Salazar, su esposa, es cocinera en una casa particular para poder sostener la suya, cada día trabaja medio tiempo y el resto del día cuida de Jesús, quien recomienda a los mexicanos “que se cuiden y que coman comida natural a base de frutas, verduras, lo que puedan comer natural. Que no coman chatarra como comía yo, yo por eso me hice así”.

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