La realidad es exactamente la contraria: la insulina no daña los riñones. De hecho, es una de las herramientas más importantes para protegerlos. Su función es mantener la glucosa en niveles adecuados, evitando que el exceso de azúcar en sangre dañe, lentamente y en silencio, los vasos sanguíneos del riñón.

Los especialistas coinciden en que la llamada nefropatía diabética no aparece por usar insulina, sino por años de mal control de la glucosa, presión arterial elevada y falta de seguimiento médico. Cuando la insulina se inicia, muchas veces el daño renal ya viene avanzando, lo que lleva a la confusión de culpar al tratamiento en lugar de a la causa real.

Lejos de ser un enemigo, la insulina es una aliada que salva órganos y vidas. Informarse correctamente puede marcar la diferencia entre el miedo y el cuidado responsable de la diabetes.


  • Organización Mundial de la Salud (OMS)
  • Asociación Americana de la Diabetes (ADA)
  • National Kidney Foundation (NKF)

💙

APOYA NUESTRA MISION: Tu aporte ayuda a educar y salvar vidas mediante la prevención y el control de la diabetes.
La educación es la clave.

💙 Donar con PayPal 🏦 Donar por Banco
Banco Agrícola
Cuenta: 003040468862
Carlos Ramírez Soriano

Diabetes Responsable

Deja un comentario

Tendencias