La IA no reemplaza a los profesionales de la salud, por el contrario, colabora con ellos, porque está revolucionando la precisión en los diagnósticos, optimizando el flujo de trabajo y apoyando la investigación.

(Carlos Ramirez/IA) La inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo rápidamente en una parte fundamental de la atención médica integral contemporánea.

 Su contribución significativa a este campo hace que los procesos sean   mucho más eficaces y oportunos en favor de la salud en particular de aquellas personas que padecen enfermedades graves.

Enfermedades como como el Parkinson o la insuficiencia renal crónica pueden ser tratadas ahora de mejor manera mediante la combinación de la IA y las células madre.   

 ¿De qué manera? La IA crea modelos virtuales de células, lo que permite simular cómo funcionan y cómo responden a diferentes condiciones y estímulos.  Estos modelos pueden representar cualquier tipo de célula en nuestro cuerpo y ayudarnos a comprender mejor su comportamiento.

Esto es de vital ayuda para los científicos para predecir cómo las células inmunes responden a infecciones, cómo se comportan las células en ciertas enfermedades y cómo reacciona el cuerpo a nuevos medicamentos. Esto permite a los científicos utilizar   estas células para desarrollar terapias más efectivas

La IA, asimismo, tiene la capacidad de detectar de forma temprana diversas enfermedades, tal es el caso del cáncer en donde la detección temprana es fundamental.  La IA puede ayudar a identificar signos de cáncer en imágenes médicas, como mamografías, con mayor precisión.

Asimismo, está contribuyendo significativamente a mejorar la calidad de vida de los pacientes diabéticos, ayudando en la detección temprana y el control de la enfermedad. Un avance crucial es el desarrollo de un páncreas artificial, el cual es capaz, a través de un sensor de glucosa y una aplicación, de inyectar insulina de forma automática de acuerdo a las necesidades del paciente.

Otro   de los grandes avances es la capacidad que posee la IA   para analizar de forma rápida y precisa montañas de datos médicos.    Su capacidad para analizar imágenes de rayos X, resonancias magnéticas y tomografías permite que los procesos sean mucho más eficientes porque ayuda a Identificar hallazgos que un profesional humano podría  tardar en hacer o pasar desapercibido.

El ahorro de tiempo también es una ventaja, pues a diferencia de los seres humanos, la IA “no necesita dormir” lo cual es altamente beneficioso, por ejemplo, en el cuido de los pacientes en cuidados intensivos. Los modelos de machine Lear Ning, basados en la IA, pueden usarse para observar los signos vitales de los   pacientes y en consecuencia tomas las medidas necesarias mejorar su salud o salvarles la vida.

La IA puede proporcionar recomendaciones personalizadas en tiempo real a los pacientes las 24 horas del día, es decir, no son necesarios los cambios de turno para que un profesional de la salud comunique a su relevo el estado de un paciente ya que todos esta digitalizado automáticamente.

Además, la IA es capaz de responder preguntas basadas en el historial médico, las preferencias y las necesidades personales del paciente y puede ayudar a los médicos a tomar decisiones sobre tratamientos, medicamentos y otras necesidades del enfermo. Todo es más fácil y oportuno con la IA.

En el ámbito de la medicina, la IA y el internet de las cosas se juntan, porque si bien dispositivos como pulseras para medir el ritmo cardíaco pueden rastrear signos vitales, la IA puede recopilar los datos proporcionados por esos aparatos para buscar afecciones más complejas, como la “sepsis”.

Además, la IA puede   predecir la eficacia de ciertos medicamentos y su impacto en diferentes poblaciones y, asimismo, permitir el monitoreo remoto de pacientes, lo que es especialmente útil para personas con enfermedades crónicas. 

Pese a todos estos avances las violaciones a la ética no son ajenas a este campo, por lo tanto adoptar medidas de seguridad es fundamental para proteger los datos médicos y en consecuencia la privacidad de los pacientes. Los profesionales de la salud deben estar informados sobre la importancia de la privacidad de los datos.

Claramente la medicina es un campo muy beneficiado por la   IA. Esta no reemplaza a los profesionales de la salud, por el contrario, colabora con ellos, porque está revolucionando la precisión en los diagnóstica, optimizando el flujo de trabajo y apoyando la investigación.

 Sin lugar a dudas, en la medida que se desarrollan nuevas tecnologías, la IA seguirá siendo una parte esencial de la atención médica. (Fin).

Deja un comentario

Tendencias