«En los últimos tres decenios, hemos asistido a un incremento alarmante de la diabetes, que es el reflejo del aumento de la obesidad, a lo que hay que sumar los efectos de la comercialización de alimentos poco saludables, la falta de actividad física y las dificultades económicas», declaró el director general de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.
(Diabetes Responsable). La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó, que según los últimos datos, el número de pacientes diabéticos adultos ascendió a más de 800 millones en todo el mundo, es decir, se ha cuadruplicado desde 1990, por lo que exhortó a las autoridades a tomar medidas enérgicas y urgentes.
En un despacho de prensa, divulgado en Ginebra en ocasión del Dia Mundial de la Diabetes 2024, la OMS expuso que el análisis fue realizado por NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC), una red mundial de más de 1500 investigadores y profesionales, en colaboración con la OMS.
LA DIABETES EN LA REGIÓN DE LAS AMÉRICAS
«En los últimos tres decenios, hemos asistido a un incremento alarmante de la diabetes, que es el reflejo del aumento de la obesidad, a lo que hay que sumar los efectos de la comercialización de alimentos poco saludables, la falta de actividad física y las dificultades económicas», declaró el director general de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El estudio revela que, en las Américas, 112 millones de adultos (13% de la población adulta) viven con diabetes, lo que representa casi cuatro veces más el número de adultos que vivían con diabetes en 1990 (30 millones de adultos, 7% de la población adulta). En el Caribe, la prevalencia es incluso mayor, alcanzando el 20% de la población adulta.
Se trata del primer análisis mundial de las tendencias tanto en lo que respecta a las tasas de la diabetes como a la cobertura del tratamiento y se basa en datos procedentes de más de 140 millones de personas de 18 años o más que participaron en más de 1000 estudios realizados entre poblaciones de todos los países.
A fin de obtener una imagen más precisa de la epidemia mundial de diabetes, el estudio recurrió a una metodología actualizada para medir la prevalencia de la diabetes en poblaciones que ya habían participado en estudios anteriores.
Según el organismo mundial, los datos ponen el acento en la magnitud de la epidemia de diabetes y en la necesidad urgente de adoptar medidas más enérgicas a escala mundial para hacer frente tanto al aumento de las tasas de la enfermedad como a la brecha terapéutica cada vez mayor, en particular en los países de ingreso mediano bajo.
El director general exhortó a «Los países a adoptar urgentemente medidas para controlar la epidemia mundial de diabetes. Y esto pasa por promulgar unas políticas que promuevan una alimentación saludable y la actividad física y, sobre todo, por disponer de unos sistemas de salud que ofrezcan servicios de prevención, detección temprana y tratamiento».
MAYOR INCIDENCIA EN LOS PAISES DE INGRESO “MEDIANO BAJO”
De acuerdo al estudio, los mayores aumentos se dieron en los países de ingreso mediano bajo, donde las tasas de diabetes se han disparado mientras que el acceso al tratamiento sigue siendo bajo.
Esta tendencia ha provocado unas marcadas desigualdades a nivel mundial: en 2022, casi 450 millones de adultos de 30 años o más —alrededor del 59% de todos los adultos con diabetes— seguían sin recibir tratamiento, es decir, que el número de personas sin tratamiento se ha multiplicado por 3,5 desde 1990. El 90% de estas personas viven en países de ingreso mediano bajo.
Compromiso de la OMS con la respuesta mundial a la diabetes
Para hacer frente a la creciente carga de la diabetes, la OMS ha presentado un nuevo marco mundial para el seguimiento de la diabetes. Este producto es un paso clave en la respuesta mundial, dado que proporciona orientaciones exhaustivas a los países para que midan y evalúen la labor de prevención, la atención, los resultados y los efectos de la diabetes.
Una futura cumbre liderada por la OMS reunirá a jefes de Estado y de Gobierno para que definan una robusta visión en lo que respecta a la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, incluida la diabetes, a través de un compromiso colectivo para abordar las causas fundamentales y mejorar el acceso a la detección y el tratamiento. fin
.


Deja un comentario