El crecimiento exponencial del número de diabéticos en el mundo no es la única razón para que suenen las sirenas.   Más preocupante es que aproximadamente la mitad de las personas con la enfermedad no lo saben o no toman medicación alguna.

EN EL MUNDO

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece en su informe más reciente, que el número de personas diabéticas en el mundo ha ascendido a 830 millones, lo que supone un aumento de 630 millones respecto a 1990, con el agravante de que la mitad de ellas no sabe que tiene esta enfermedad o no toma medicamentos

En el mismo tenor, una encuesta realizada por la Federación Internacional de Diabetes (FID) en diversas partes del planeta, dio como resultado que 7 de cada 10 personas no saben que tienen diabetes hasta que comienzan a experimentar las primeras complicaciones.

Además, un estudio financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates proyecta que, dentro de 25 años, es decir para 2050, el número de personas con diabetes crecerá a 1.500 millones.

EN EL SALVADOR

El punto es que en El Salvador no estamos lejos de estas cifras poco amigables.  De acuerdo a la Asociación Salvadoreña de Diabetes (ASADI), en el país hay casi 2 millones de personas con diabetes, una cifra bastante alta si ponderamos que la   población total   de la nación es de 6, 029,976 habitantes.  ASADI estima, asimismo, que la mitad de la cifra   referida padece la enfermedad, pero no lo sabe.

Es válido    preguntarse, entonces, por qué ese   dramático incremento de pacientes diabéticos   en  los ámbitos mundial y nacional y, además, por qué la mitad de ellos ni siquiera sabe que padecen esa condición o no toman medicamentos.

Respecto a lo primero, sabemos de muchos factores de riesgo, entre ellos la mala alimentación, el sedentarismo, obesidad y la falta de ejercicio. Sin embargo, queremos dedicar los dos párrafos siguientes a las razones por las que millones de personas no saben que son miembros activos de la epidemia.

Por encima de estas “razones” está la «falta de tiempo» que impone el trabajo diario para ganarse la vida y cuidar de la familia, un argumento, por cierto, muy alejado de la tesis de los abuelos: “Todo es importante hasta que te enfermas. Entonces te das cuenta de que lo más importante era tu salud”.

A esta excusa le siguen la negligencia y la ociosidad; la pobreza; la falta de motivación y apoyo de familiares y amigos, o simplemente hay personas que no quieren saber nada de esta enfermedad ni de ninguna otra. Esto según las fuentes consultadas.

EXPERIENCIA PROPIA

El que escribe fue diagnosticado con diabetes hace 31 años y, por lo tanto, conoce no pocos casos de los efectos crueles de esta condición de salud. Por ejemplo, casos de amputaciones, ceguera, defectos renales y complicaciones del corazón.

Todo lo cual causa, me consta, mucho dolor a los pacientes y sus familias.

URGE POTENCIAR EDUCACION SOBRE LA SIGILOSA E IRRESPETUOSA DIABETES

Lo anterior, confirma claramente, que los valiosos esfuerzos educativos que se están realizando en el mundo y en El Salvador no son suficientes, por lo que es urgente incrementar, cualificar y aunar esfuerzos para llevar a cabo esta titánica labor educativa.

Es necesario incorporarse a los esfuerzos que ya se están realizando, cada uno desde su campo de actuación y por supuesto desde sus posibilidades.

NUESTRO APORTE

Nuestro aporte es desde las ciencias de la comunicación, particularmente desde el periodismo.

Nuestro periódico, al que sus fundadores nombramos   muy conscientemente «Diabetes Responsable», contiene valiosa información sobre la pandemia, con énfasis en el diagnóstico temprano, la prevención y el control de esta enfermedad sigilosa e irrespetuosa.

Sigilosa porque no aparece «de golpe” como otras enfermedades (sus primeros síntomas se pueden confundir con los de otras enfermedades), e irrespetuosa porque no respeta a ricos o pobres, gordos o delgados, edad, raza, género o nacionalidad, ni nada.

Diabetes Responsable (https://elsalvadordiabetesresponable.com) nació para constituirse en un aliado de las personas e instituciones gubernamentales y no gubernamentales que se dedican a crear conciencia para prevenir la enfermedad. Asimismo, para asegurar que haya un tratamiento adecuado y justo para quienes ya la padecen. Todo ello con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas diabéticas, con énfasis en las más vulnerables. lFin

NOTA: SEGÚN EL ULTIMO INFORME DE LA 0PS, EL NUMERO DE MUERTOS POR DIABETES, INSUFICIENCIA RENAL Y CANCER HA SUBIDO 43%. ¿Hay alguna duda sobre la necesidad de educar? fin

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