El problema es que este azúcar escondido no solo eleva la glucosa en la sangre, sino que también aumenta el gasto familiar: más visitas al médico, más medicamentos y más complicaciones.

Por eso, es clave aprender a leer las etiquetas. Si el primer o segundo ingrediente dice azúcar, jarabe de maíz, maltosa, sacarosa, fructosa o dextrosa, significa que el producto contiene altos niveles de azúcar, aunque el empaque diga lo contrario.

La regla es simple: mientras menos ingredientes tenga un producto, mejor. Y si no tiene etiqueta —como frutas, verduras o frijoles—, probablemente sea una mejor opción.


  • Revisa la etiqueta: si tiene más de 10 gramos de azúcar por porción, evítalo.
  • Prefiere alimentos frescos y sin procesar.
  • Si compras yogur o avena, elige los sin sabor y añade fruta natural.
  • No confíes en los colores ni en las palabras “fit” o “light”: mira siempre los ingredientes.

  • Organización Panamericana de la Salud (OPS), Azúcares en productos ultraprocesados y su impacto en la salud pública, 2023.
  • American Diabetes Association (ADA), How to read food labels when you have diabetes, 2024.
  • Ministerio de Salud de El Salvador, Etiquetado nutricional y control de alimentos procesados, 2023.

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