(Carlos Ramirez) En el mar de información sobre la supuesta “cura de la diabetes”, está creciendo con fuerza en redes sociales un fenómeno preocupante: contenidos sin firma responsable, sin respaldo científico y sin rostro real.
Videos atractivos, muchos creados con inteligencia artificial, muestran supuestos médicos, enfermeras y clínicas “milagrosas” que aseguran haber curado a cientos de personas. Sin embargo, al investigar con cuidado, los profesionales no existen, las clínicas son falsas y las fuentes son inexistentes.

En algunos casos, al hacer clic en los anuncios, el usuario termina dentro de sitios cargados de prácticas esotéricas, brujería, cartas, velas, inciensos y supuestos rituales, mezclados con lenguaje médico para dar apariencia de seriedad.
Por supuesto, toda regla tiene su excepción.
También existe información honesta, bien documentada y producida por profesionales reales. El problema es que en el ruido de las redes, lo falso suele hacer más bulla que lo verdadero, por lo que el usuario debe aprender a distinguir con criterio.
¿Por qué este engaño encuentra terreno fértil?
Porque la diabetes es una de las enfermedades más extendidas del planeta y, además, casi la mitad de quienes la padecen no lo saben. Ese enorme grupo de personas representa un blanco perfecto para charlatanes digitales, estafadores y falsos sanadores.
Según la Federación Internacional de Diabetes (FID), más del 45% de las personas con diabetes en el mundo no están diagnosticadas, lo que las vuelve aún más vulnerables a la manipulación y el engaño.

La verdad incómoda
Hoy por hoy, la diabetes no tiene una cura definitiva científicamente comprobada.
Tiene tratamiento, control y prevención de complicaciones, y en algunos casos puede lograrse remisión clínica, especialmente en diabetes tipo 2, mediante cambios intensivos en el estilo de vida y control médico estricto.

Esto lo confirman la OMS, la ADA, la FID, Harvard Medical School y la revista científica The Lancet.
Por eso, abandonar tratamientos médicos para seguir promesas milagrosas puede provocar complicaciones graves, como ceguera, amputaciones, falla renal, infartos y muerte prematura.
Cómo reconocer información confiable
La información responsable en salud suele cumplir al menos estas condiciones:
- Muestra nombre real del autor y su formación profesional.
- Cita fuentes médicas reconocidas.
- No promete curas rápidas ni milagrosas.
- Recomienda consulta médica, no la reemplaza.
- Explica beneficios y también riesgos y limitaciones.
- Diabetes Responsable

- En Diabetes Responsable, cada artículo se respalda en organismos internacionales, estudios científicos y universidades de prestigio, porque la información en salud no es un juego, es un acto de responsabilidad social.
NUESTRO LLAMADO
No te fíes solo de imágenes bonitas ni palabras emotivas.
Fíjate quién lo dice, con qué respaldo y con qué intención.

Porque, como decían nuestros abuelos:
“Que el remedio no sea peor que la enfermedad.”
FUENTES CONFIABLES
- Organización Mundial de la Salud (OMS) – Diabetes
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/diabetes - International Diabetes Federation (IDF) – Diabetes Atlas
https://diabetesatlas.org - American Diabetes Association (ADA) – Diabetes Basics
https://diabetes.org - Harvard Health Publishing – Can diabetes be cured?
https://www.health.harvard.edu - The Lancet – Global burden of diabetes
https://www.thelancet.com
APOYA NUESTRA MISION:
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de la diabetes.
La educación es la clave.
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Carlos Ramírez Soriano
Diabetes Responsable



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